Arde la piel...
Acaricié tu piel sin mis labios robarte tu suspiro. Recorrí tu piel en mis labios dejando un sabor a ti. Un vino suave se confundió en tu sudor sin que mis manos tocarán aún tu piel. Miradas de oscuridad serena rodearon el fuego de nuestra pasión inquieta por el placer.
Tus manos suaves en mi rostro guiaban mi beso lento, suave y sereno sumergido en ti. Allí lo llevabas por tu piel sin mirar el rumbo y vibrando por él. Sonidos de música incierta eran ya tambores que confundían nuestro palpitar y así..... si así..
Inquieta quedaste antes de mirar con cálido suspirar mis labios que aun decían... así.
JR
Las cuatro plumas de un olivo
Escritos de un libro abierto

No comments:
Post a Comment