Y era tarde en un día de brisas y nubes frías en aquél calor del mar.
Y era entrando su tardé que su aroma cruzó con las brisas del sur, dejando su huella en las olas de un mar azul.
Y era la sombra de aves al volar, qué daban al aire su tarde el cantar.
Pasaste lenta y embriagado mi sed, dando tu momento a mi sereno ser.
Arenas que saben de tus pasós allá, dejan tu huella aquí, marcando el rumbo de una distancia que la alcanza tu luz.
Y era tardé y su noche brillo de azul, buscando esa mirada tuya que esta alli.
Era asi una tarde de brisas wayu.
JR
Las cuatro plumas de un olivo
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