Ese dia su luz se encendió y en su bello amanecer, ese despertar llegó y el gorrión cantó con fuerza su canción.
Del allá llegó la fuerza que añoro tu corazón, desde ese día que una luz se apagó.
Y así tu sonrisa y llanto alegria son, al júbilo del triunfo que por fe alcanzaste hoy.
Es tu paso de ayer huella del mañana y un secreto de hoy, como ese panal de miel que tus ojos ven al calor del sol.
Es tu paso de ayer que hoy triunfo.
JR
